dissabte

Constelaciones en el cielo Maneliano II

No me acordaba de si había hecho una segunda parte o no de esta entrada, así que he tenído que mirarlo. Es un tema delicado, por quien pudiera leer, así que volveré a contar que las constelaciones sólo se veen a la distáncia justa. Algunas no se pueden apreciar al estar demasiado cerca o demasiado lejos. El cielo maneliano es complejo, más en su centro. Y algunas cosas no se pueden resumir. Si más:

El pingüino:
Él cree firmemente en que hay un modo correcto de hacer las cosas, y desprecia al mundo por no hacerlo. Realmente no lo hay, pero él lucha con todas sus fuerzas para creer que si. Dedica su vida a su pasión por los códigos y las lineas de programas tanto que hasta su champú pasaría el test de Turing.

El náufrago:
Simplemente no lo sabe. No sabe lo que quiere. Nunca lo ha sabido y tiene la sensación de que nunca lo sabrá. Su vida se tuerza un poco más cada día que posterga su decisión. No sabe si permanecer en la ignorancia y quemarlo todo hasta que le estalle en la cara, o seguir intentandolo pese a la sensación palpitante de que no lo va a lograr. Nunca encontrara tierra firme.

El enigma:
No habla si no le preguntas. No parece interesado en lo que lo ofreces. Aun así, la curiosidad te empuja y algo te hace creer que hay mucho más debajo de la superifice. El Mono-gato gravita a su alrededor cómo constelaciones gemelas pese a no divisarse casi la una de la otra. Y yo menos de las dos. Nunca me molestó, pero no hicieron caso al refrán.

La tradicción manda formar grupos de tres constelaciones cada vez, así que por hoy ya basta.

Pensaroso,

Darth

1 comentari:

Alaborn ha dit...

L'única constel·lació que entenc és la darrera... Les altres necessiten un aclariment jejeje.

Salut!