Soy malo para quien me rodea. Negativo, nihilista.
No se porque, pero quien me rodea acaba hundido hasta las rodillas. Pierde las ganas de hacer cosas y se va cerrando más y más en si mismo.
Dicen que la gente de mi edad es alegre, vital, con fuerza. Poderosa y exhuberante. Rezuman testosterona por todas partes. Estan guapos.
Yo no.
Parezco dormido. Soy más bajo, más debil, ando agachado... no entiendo los mensajes del resto de adolescentes. Vivo al margen de ellos. No entiendo como se divierten haciendo lo que hacen. A no ser que haya algo, algo que yo soy incapaz de ver en sus movimientos...
Los que estan a mi lado pierden las ganas de hacer cosas... no veen la grácia a salir, a bailar o a cosas que antes les gustaban. Se veen invadidos por la misma pereza que rije mi vida.
Nunca he entendido como lo hace la gente que se despierta y se levanta sin más. Para mi es imposible. No puedo levantarme de la cama sin vaguear un rato entre las sabanas. Y como este mil otros ejemplos...
Ella acabará odiandome. Odiandome y odiandose por odiarme. No quiero hacerle más daño, pero no se cómo pararlo...
Bueno, hay un modo. Pero me aterra casi tanto como la enfermedad. Y almenos la enfermedad es más adelante, asi que, como me conozco, se que no haré nada.
Despreciandose,
Kurage
1 comentari:
vaya, gracias.
Cuando empece a escribir en el blog, no esperaba respuesta alguna. Sólo por casuaidad mencioné su existencia.
La verdad es que, poniendolo por escrito, ni me siento mejor ni peor.
Supongo que tengo que pasar por muchas cosas que he ido dejando por después durante muchos años.
Bueno, pero eso que más da... pudiendo hacer un contemplador magico que lance unos 80 conjuros de lvl 4 DENTRO de un campo anitmagia??
Publica un comentari a l'entrada